Gente como tú

[…] Adelgaza, duerme más, enfrenta con valentía las infinitas posibilidades de crear, demuestra que eres un hombre carajo y alza la voz al menos una vez antes de retirarte con el rabo entre las patas. No te olvides de leer, de lavarte los dientes 3 veces al día (nadie lo hace 3 veces al día) pero tú sí debes dar el ejemplo porque también has de reír mucho más. Ríe, sin embargo, con aquellos que

Decisionesse lo merezcan que no todo el mundo clasifica para esa categoría. Respeta las señales de tráfico y evita accidentes. No mastiques chicles que es de mal gusto. Toma agua y reduce el café. No te quejes tanto de los compañeros de trabajo; vamos que no es para tanto, por eso se llaman compañeros de trabajo. Para de vivir en el pasado, de tomar pastillas por todo, de quedarte despierto hasta tarde. Está bueno ya de jugar a ser víctima… y no me escuches ni le hagas caso a todo esto si no te da la gana. Realmente a mí qué me importa lo que hagas con tu vida.

¿Sabes qué…? No adelgaces un carajo, no duermas de más que la vida se pasa muy rápido. Valentía ¿para qué? ¿Para meterte en problemas? Crear es un riesgo demasiado grande. Mejor pasa desapercibido y no leas ni cojones (ya con los clásicos es suficiente) ni te laves los dientes, ni se los enseñes a nadie (que se jodan y se vayan a tomar por el culo) ni respetes el tráfico. Mastica todo el chicle que quieras y olvídate del agua y bébete 8 tazas de café si te da la gana. Quéjate todo lo que quieras, todo el mundo sabe que tus compañeros de trabajo son unos hijos de puta. Regresa al pasado cada vez que te sientas mal que esa es la única manera de lidiar con el presente. Tómate un frasco completo de pastillas y no te vayas  a la cama hasta las 4 de la mañana y sí, sí estás en todo el derecho de creerte una víctima porque este mundo no está hecho para gente como tú.